lunes, 18 de febrero de 2013

ARCO 2013


Un nuevo año, muchos nuevos propósitos, una misma feria.

 Visitando Arco, en  ésta última edición se puede ver que hay muchísima obra repetida, y con repetida no me refiero a que haya series idénticas, con repetida me refiero a que hemos podido ver obras que hemos visto ya, por ejemplo, hace dos años... y desde luego, despues de pagar una entrada que a mí personalmente, mas me duele que reconforta, me siento estafada, y ya no le echo la culpa a los artistas, si no a las propias galerías, que entran en un juego absurdo de proposiciones indecentes que lo unico que consiguen es salir en los noticiarios cuestionando si el arte contemporáneo es una oda a lo absurdo y todo vale, y todas aquellas personas que lo admiran son mas imbéciles incluso (si se me permite la palabra) que las propias galerías, que intentan venderte algo (que nadie sabe muy bien qué es) convenciéndote de que en el arte, es el último grito.

Y sí. Es mi último grito, pero de espanto. Obras ininteligibles, indescifrables, incompresibles... y un largo sin fin de in-... Obras que ni siquiera llevan una mínima reflexión detrás.

¿Desde cuando el artista ha decidido autoproclamarse un dios de la oratoria y la expresion de un sentimiento ausente? ¿Desde cuando el artista decide comunicarse articulando un idioma que nadie entiende?

El ARTE, con mayúsculas, es el lenguaje que tienen los artistas para comunicarse, DEBE DE SER LEGIBLE PARA TODOS. 

El ARTE, es parte del pueblo, es parte de un sentimiento común, de un colectivo.

El ARTE, debe de ser una oda a los sentimientos y la historia de una especie y no ser sometido a ese absurdo egocentrismo caprichoso (permitirme la redundancia) en el que se ve envuelto.

El ARTE debe de ser libre y desvincularse del SISTEMA en el que se ve inmerso.